Marta Soliño (Vigo, 1998) dejó de ser una simple universitaria aficionada a la poesía para convertirse en Male Di Miele, el alter ego con el que abrió en 2016 un blog con la intención de escribir sus pensamientos y que convirtió el año pasado en una cuenta de Instagram, @mdimiele, con más de 617.000 seguidores. Precisamente ese interés del público fue el que llevó este año a la editorial Valparo a publicarle su primer libro, Reinventarse un domingo. Ahora, graduada en Publicidad y RRPP y afincada en A Coruña, Marta estudia un máster de periodismo digital y piensa ya en su segundo trabajo literario.

Así soy yo

“Me gusta la escritura, la moda y el arte, dedico bastante tiempo a estos aspectos. También me gusta ir a museos, leer revistas… y estar al tanto de las nuevas tendencias en general. Soy una maniática del orden y la limpieza, pero en el buen sentido. Me gusta tener todas mis cosas en su sitio y que nadie me las mueva. Valoro mucho mi vida social, y priorizo casi siempre el poder salir a tomar algo con mis amigas y hacer planes fuera de casa; mi madre siempre me dice que no paro (¡tiene razón!). Además, soy muy independiente, llevo 5 años viviendo fuera de casa y siempre me he hecho a las ciudades en las que he vivido”.

Inicios

“En 2016 me abrí un blog con el afán de escribir mis pensamientos. Empezó siendo de prosa poética, pero al poco tiempo me pasé a los poemas. Apenas tenía lectores porque, por vergüenza, no lo promocionaba ni hablaba de él. De vez en cuando subía una foto del blog a mi Instagram personal y así personas de mi círculo podían leerme, pero ni mi familia lo sabía”.

Influencias

“Mi mayor referente siempre ha sido y será Mario Benedetti. Fue el primer autor al que leí y me marcó mucho. No me siento influenciada por nadie, al menos conscientemente, pero por supuesto que hay muchos autores o poemas que me inspiran”.

Del blog a Instagram 

“Me di cuenta de que mis poemas gustaban, así que si quería llegar a más gente tenía que estar presente donde lo está todo el mundo: en Instagram. Crearme esa cuenta hizo que pudiese publicar un libro, así que el cambio me aportó muchísimo, pero no me esperaba el éxito para nada; Recuerdo que cuando comencé con mis aforismos la gente empezó a compartirlos y vi que tenían tirón, así que subí mis placeres por primera vez y de la noche a la mañana los seguidores empezaron a crecer exponencialmente. Era un formato que en ese momento nadie -que se conociese- había hecho, y la gente se sintió identificada. Y obviamente, el hecho de estar en Instagram me ha permitido compartir esos aforismos. No tendrían cabida en mi antiguo blog, por ejemplo. Mi contenido se adapta mucho a las redes”.

¿Una instapoeta? 

“Sí, muchas veces mi pensamiento al escribir es pensando en las posibilidades de Instagram. Las redes sociales son fundamentales hoy en día, porque es donde está todo el mundo y donde te pueden conocer. La gente está las 24 horas con el móvil, así que sería estúpido no aprovechar eso”.

Relación con las redes

“Trato de cuidar mi cuenta lo máximo posible, pero no me dedico a ello y quizá no sea tan constante como otro escritor que sí. Para mí es un hobby, no una obligación. Es cierto que a medida que tengo más seguidores la presión aumenta, a veces no tengo casi tiempo para escribir pero tengo que publicar porque es domingo -día en el que siempre publico- y tengo que recurrir a poemas o aforismos que tenga ya guardados de antes. Puede que sea lo único que no me gusta de tener tantos seguidores, tener esa presión de publicar pese a que haya temporadas de sequía creativa, pero merece la pena por todas las cosas buenas”.

Los seguidores

“Lo que más me sorprende es la cantidad de mensajes que recibo contándome cómo mis poemas les ayudan a ver las cosas de otro modo, lo arropados e identificados que se sienten al leerlos. Incluso me escriben contándome que se han emocionado al leer el libro”.

Inspiración

Siempre lo digo, a mí me inspiran las cosas más banales y cotidianas de la vida, el comportamiento humano y su simpleza, y puedo escribir tanto de vivencias propias como de vivencias ajenas o vivencias inexistentes… un 50% de cada”.

El libro

“Cuando empecé a hacerme notar en Instagram, el actual coordinador de Valparaíso contactó conmigo a través de Instagram proponiéndome escribir un libro con ellos, y así nació Reinventarse un domingo. Es corto pero intenso y muy completo”.

Promoción

“La verdad que fue una faena que el libro se publicase justo antes de la pandemia; fue un momento delicado y no tuve la oportunidad de darle la importancia ni el peso que quería. Mucha gente prefiere comprar libros físicamente y en ese momento sólo podías hacerlo a través de páginas web. Por si fuera poco, no pude hacer ninguna presentación y a día de hoy sigo sin hacerlas, espero poder muy pronto. Fue todo muy caótico y probablemente en otra situación habría salido mejor, pero igualmente la acogida fue fantástica y leer mensajes de mis seguidores felicitándome me hizo muy feliz. De cara a Navidad no creo que pueda hacer mucho más que algún recital virtual y algún sorteo del libro, porque la situación no lo permite. Sin embargo intentaré que lo que haga ilusione a mis seguidores”.

Futuro

“Mi próximo objetivo es un nuevo libro. Una vez que publicas uno quieres publicar mucho más”.

 

Tres lecturas:

Texto: Ana Iglesias / Fotografías: Bruno Rodríguez (@brod_a_secas)