Recién finalizado el rodaje de la segunda temporada de Auga Seca y de gira por España con la versión teatral de Fariña en el papel de Leticia Charlín, el mismo que interpretó para la exitosa serie de televisión, Cris Iglesias inició su trayectoria profesional con la compañía Chévere, con la que estuvo cuatro años en el elenco de Eroski Paraíso, un espectáculo que posteriormente también se adaptaría a la gran pantalla. Rostro habitual del audiovisual gallego, la actriz coruñesa inició el año con una nominación a los últimos Premios Goya por el corto 16 de Decembro, de Álvaro Gago.

“Llevo cinco años trabajando de forma profesional y siempre he tenido la suerte de hacer cosas distintas en diferentes formatos”, explica la actriz Cris Iglesias, que no duda en destacar Eroski Paraíso como su trabajo más especial “porque era la primera vez que formaba parte de una compañía y lo sentí como un bautismo. Trabajar con Chévere significó cuatro años de aprendizaje, de entender la profesión desde el compromiso social y político; fue una suerte de vida. Además hacer un personaje tanto tiempo y pasarlo a pantalla es un proceso muy agradable, reconfortable y bonito, y me sentí en familia”.

Con amplia formación en música, danza y arte dramático, Cris participó en películas como Ons, de Alfonso Zarauza, y en series como Desaparecidos, Serramoura, Pazo de Familia o su primera Urxencia Cero, en la que “me sentí más libre y más confiada que ahora, porque trabajar con intuición es muy bonito y lo disfruté un montón. Muchas veces pienso que me gustaría no olvidar aquella sensación de no ser consciente de la magnitud que es un set de rodaje y mantener esa cierta inocencia positiva”.

Reconocida con varios premios y nominaciones, confiesa que la de los Goya fue “maravillosa, porque es la historia de Lucía y Lucía soy yo. Ver la imagen de 16 de Decembro en los Goya fue un sueño cumplido” y reflexiona sobre lo especial que es el reconocimiento “porque te da muchas fuerza para seguir luchando cada día”, especialmente en estos momentos tan duros por la pandemia. “Con el covid-19 quedó en evidencia lo desamparado que está el sector cultural en general. El audiovisual se ha ido adaptando, pero el teatro se está llevando un golpe tremendo. No estamos valorados por los gobiernos y seguimos a la espera de ayudas y apoyo”, explica la actriz, que confiesa sus ganas de poner en marcha un proyecto de creación propia “en el que aportar mi propia visión, mezclar artes y ser dueña de mi propia idea”.

Sobre sus personajes, Cris afirma abordarlos “sin prejuicios, acercarlos a mí, imprimirles la mayor verdad que pueda darles y encontrar un punto común entre ellos y yo, porque creo que es la manera de que sean de verdad. Me gusta  hacer mujeres reales y con carácter, construirlas desde un lugar propio, dándoles una perspectiva de género, llevarlas al terreno que me interesa y no caer en estereotipos ni caricaturas”.

El paisaje más bonito de Galicia es cualquiera de costa, como Sada, que es mi pueblo.

Mi sitio preferido es la playa de Morazón, en Fontán (Sada), donde me crié. El lugar que me trae más recuerdos y más paz.

El mejor lugar para evadirse es cualquiera de Galicia en el que estés en buena compañía. Pero vuelvo a elegir cualquier espacio con vistas al mar.

Para una comida especial el restaurante Machina, en la playa de Canido, comiendo cualquier pescado.

Para una escapada de fin de semana me gustaría irme por el interior, para cambiar, por ejemplo a Allariz, que es súper tranquilo y bonito.

El próximo vuelo que coja será por trabajo, pero me encantaría ir a Latinoamérica, es un destino que tengo pendiente y que haré; seguro.

Bruno Rodríguez (@brod_a_secas) con Cris Iglesias (@crisiglesiax)

 

Fotografías: Bruno Rodríguez // Peluquería: Jose Iglesias // Maquillaje: Titta di Berg, Lara Naveiro y Christian Velour // Localizacíon: Hotel Oca Puerta del Camino