La Vía de la Plata entra en Vedra por el Puente Ulla, llegando hasta la aldea do Outeiro, en Vilanova. Allí destaca la capela do Santiaguiño (s. XVIII) y su fuente barroca, en la que puede verse al Apóstol flanqueado por sus discípulos Teodoro e Atanasio y un relevo que representa parte de la leyenda el Dragón, relacionada con la Reina Lupa. A pocos metros de la ermita se encuentra el último albergue antes de Santiago.

Además, por Vedra también discurre el antiguo Camino Miñoto-Ribeiro, que busca su nombramiento oficial y que entra en la provincia por el Puente de Sarandón. A lo largo de la historia, esta ruta medieval también fue utilizada por los arrieiros para llevar el vino del Ribeiro a Compostela.

A parte de la belleza del camino, Vedra invita a descubrir, entre otros, cinco lugares de la obligada visita: el Pazo de Santa Cruz de Ribadulla con sus camelias, el mirador y puentes de Gundián, el couto de Ximonde con su puente colgante, el Área de Interpretación de los Muíños, capilla y fuente de Santiaguiño y el conjunto de la iglesia, fuente y cruceiro de Vedra.