Familias con niños, grupos de mujeres jóvenes y de las que ya no lo son tanto, pandillas de adolescentes… una taza de chocolate con churros une mucho y sirve para salvar cualquier momento del día, aunque los desayunos y las meriendas sean los preferidos para quedar y compartir. Una costumbre muy arraigada que ha pasado de generación en generación, cobra especial protagonismo en la temporada de invierno y es casi de obligado cumplimiento en las vacaciones navideñas. 

En algunas ciudades, como en A Coruña, va un paso más allá y hacer un descanso para tomar un dulce refrigerio con una taza de chocolate forma parte de los usos y costumbres de la ciudad, casi parejo a entrar y degustarlo en El Timón, un negocio que comenzó su andadura en 1945 como un puesto ambulante en Riazor o el Campo da Leña, o en Bonilla a la Vista, toda una institución en la capital herculina donde abrió sus puertas en 1932, y fabricante también de las conocidas patatas fritas que han llevado su nombre hasta Japón o Hollywood.

Bonilla además es una de las chocolaterías por excelencia también de Ferrol, junto a La Bola de Oro y Avenida, mientras que en Lugo destaca Os Pepe’s, donde se acompañan de churros, pasteles, tortitas, gofres y bollería.

En Pontevedra, una ciudad que invita al paseo, también tiene su público el chocolate, que se prepara en La Nata acompañando a churros, gofres y crepes; en Vigo sobresale la churrería Carmen, donde también se pueden tomar otras variedades del chocolate, como el de avellanas o el blanco,  mientras que en Ourense destaca un clásico de toda la vida, la chocolatería Cándido, que acompaña esta exquisitez con churros o bica.

Compostela, por su parte, cuenta con una chocolatería a tener muy en cuenta, Metate, uno de los locales históricos del casco monumental con 163 años de vida y que conserva parte de los utensilios utilizados para la elaboración de este delicatessen hace más de siglo y medio. También tiene muchos adeptos el chocolate con churros que sirven en el Venecia, donde ofrece diversas especialidades, aunque su punto fuerte es el café.