Aunque los hombres se rasuran hasta 16.000 veces en su vida como parte de su rutina diaria, suelen hacerlo mal. Al menos, eso opinan los expertos en afeitado masculino, que destacan que la piel de los hombres es un 20 % más gruesa y envejece de manera distinta a la de las mujeres y que casi el 40% de ellos tiene problemas de piel por culpa del afeitado, ya que hacerlo diariamente provoca irritación y hace que la piel se vuelva más sensible. Por otro lado, los signos de envejecimiento aparecen más tarde en la piel de los hombres que en las mujeres, pero cuando comienzan los cambios van con mayor rapidez y las arrugas salen más tarde, pero son más profundas.

Para muchos hombres rasurarse la barba forma parte de su rutina de belleza diaria, por lo que los expertos dan una serie de consejos para lograr un rasurado duradero con cuchilla y prevenir la irritación de la piel.


El mejor momento, por la mañana, ya que los músculos de la cara se encuentran relajados por el descanso nocturno.

Primero una ducha, limpiando la piel de la cara con un exfoliante para facilitar el afeitado al eliminar las células muertas de la piel y evitar la aparición de los pelos enquistados.

Elegir el producto adecuado. Con piel sensible o seca, decantarse por cremas de afeitado; con pieles grasas optar por geles y espumas, y con piel normal usar cualquier tipo de textura. Omitir siempre los productos a base de alcohol, que secan la piel, y buscar ingredientes hidratantes, como la glicerina. Hay que aplicarlos sobre el rostro humedecido con agua caliente y dejarlo  actuar un par de minutos con la cuchilla humedecida constantemente.

Usar una cuchilla en ángulo de múltiples hojas, para que sea más fácil cubrir todas las curvas de la cara, y ¡cambiar las cuchillas frecuentemente!

En la dirección adecuada. Es aconsejable afeitarse en el sentido del nacimiento del vello, hacia arriba, deslizando suavemente la cuchilla de afeitar sin presionar, mejillas, cuello, bigote y mentón.

Después del afeitado, aclarar la cara con agua fría para refrescar y cerrar los poros, y secarse con una toalla mediante ligeros toques, antes de aplicar un producto hidratante.

Otros cuidados del rostro
Una vez que se ha conseguido el afeitado perfecto, mantener un rostro impoluto requiere otros cuidados como limpiezas faciales dos veces al día con leche limpiadora o agua micelar; hidratar la piel, y utilizar exfoliante y mascarilla una o dos veces a la semana.