Dice Juan Fraga (Compostela, 1973), conocido artísticamente como Perrisco, que todo empezó con una manzana. Es lo primero que anima a pintar a sus alumnos para ver su potencial y lo primero que a él se le viene a la memoria cuando habla de sus orígenes como pintor autodidacta, aficionado a los pinceles desde niño y con formación artística en Bellas Artes por la Universidad de Vigo, que tres décadas después de iniciarse profesionalmente en el mundo del arte, asegura seguir evadiéndose y disfrutando ante los lienzos en su pequeño taller compostelano como el primer día.

Paisajes urbanos difusos, retratos hiperrealistas pasados por el tamiz del surrealismo, naturalezas muertas… el universo de Perrisco está envuelto en colores vivos y atmosféricos y bebe de todas las corrientes del arte para convertirse en una obra muy particular.

 

Tras él se encuentra Juan Fraga, un compostelano aficionado a la pintura desde la niñez, que volvió hace casi 9 años a su ciudad natal tras pasar una década en Marbella, donde trabajó con varios artistas y asistió a numerosos talleres que le permitieron llegar con su arte a otros países como Dubai o Australia.

Desde la manzana, símbolo de su firma personal, a los paisajes y el mundo que le rodea, Perrisco ha evolucionado en un íntimo viaje en el que combina técnicas de maestros antiguos con referencias vanguardistas, hasta llegar a una obra con sello propio y para la que todo lo que le rodea supone una fuente de inspiración. Nada como ver sus últimas series Humantropia y City para darse cuenta de ello.

Texto: Toni Martín // Fotografías: Bea Barros