A escasos kilómetros de Ourense, Pereiro de Aguiar se ha convertido en una isla dentro de la provincia, ya que es uno de los pocos municipios orensanos que año tras año aumenta su censo poblacional.

Su cercanía a la capital, unido a sus características que lo definen como un concello moderno y dinámico, en el que destaca, especialmente, el trabajo generado en su parque empresarial lo sitúan a la cabeza de la renta per cápita provincial. Además, el Complejo Deportivo de Monterrey o las urbanizaciones son otros edificios que demuestran el progreso y el cambio vivido en la zona. 

Además de residencia e industria, Pereiro de Aguiar también ofrece unos parajes naturales idílicos, en plena entrada de la Ribeira Sacra. El embalse de Cachamuíña, la ruta de los Molinos o A Chaira son algunos de los lugares que se pueden visitar por sus renovadas rutas de senderismo, las cuales tienen prevista, en un futuro inmediato, su unión con la ciudad de las Burgas.

Entre su riqueza paisajística, también se encuentra un gran patrimonio arquitectónico e histórico, como la iglesia de Santa María de Melias o el Pazo Torre de San Salvador. El legado es muy amplio, fruto de un territorio que ha visto nacer a personajes históricos de la comunidad, los cuales potencian con sus actividades culturales. El Padre Feijóo, el coronel Cachamuíña o el historiador Xosé Ramón Fernández Oxea “Ben cho Shey”, son las principales figuras con pasado en Pereiro.

Y a todo ello, añaden una restauración de primer nivel, unos establecimientos a los que se acercan personas de toda la región. En total, cuentan con hasta trece restaurantes, hoteles, pensiones e incluso el albergue de Ordelles.