Si en Miño está aumentando la población es, sin duda, por su envidiable situación geográfica, por la belleza de su entorno y por la oferta de vivienda con las buenas comunicaciones respecto a las ciudades y los polígonos industriales, pero sin sacrificar servicios en un lugar dinámico que cuenta con comercio local de proximidad, establecimientos de hostelería y nuevos espacios públicos.

Con el objetivo de que el Miño represente en el futuro un modelo urbano compatible con los nuevos estándares de calidad de vida: la corriente de «vida slow» como respuesta a las actuales enfermedades derivadas del estrés y la obesidad. Para eso, quiere fomentar la práctica del deporte en espacios abiertos para gozar de la naturaleza, promover obras en infraestructura verde, aumentar las instalaciones deportivas y ofrecer ocio sin aglomeraciones, así como viviendas con patio, jardín y adaptadas al teletrabajo.

En este sentido, el concello actúa mimando el Camino Inglés, para el uso de peregrinos y vecinos, con espacios seguros y guardando la estética; habilitando un gran pulmón verde, la Fraga do Xaría, donde se conserva el bosque de ribeira y una red de sendas peatonales, muy cerca de Costa Miño; y proyectando una red de sendas costeras, de las que ya se está terminando la primera.

Este paseo municipal, con más de un quilómetro de longitud, conecta el núcleo de Ponte do Porco con el paseo marítico de al Ribeira y el puerto deportivo, en un entorno de gran valor paisagístico y cológico, incluyendo la red Natura 2000 por la importancia de su biodiversidad.