El gusto por los animales exóticos llevó a Iván Mosquera y a Judith López a comprarse hace dos meses por internet una elaphe guttata, una serpiente de maíz a la que todavía no han puesto nombre, y que junto a un perro y un gato se ha convertido en su nueva mascota, de la que disfrutan observándola y sacándola a ratos del terrario.

Es de las más tranquilas, no crece mucho y no es complicada de mantener”, explican, destacando la naturaleza dócil del reptil, su tamaño moderado y su cuidado relativamente simple. “Se alimenta de ratones y solo necesita un vivero con temperatura de entre 25 y 32 grados, con una zona húmeda y otra seca, y algún escondite con virutas, periódicos o cajas para que pueda excavar y ocultarse”. Además, es recomendable “ponerla de vez en cuando en el suelo con extracto de maíz”.

Iván reconoce que la gente reacciona de forma muy diferente al enterarse de que la tienen. “Los hay que quieren venir a casa a verla y sacarle fotos, y a los que les echa para atrás que la tengamos”, pero insiste en que “es inofensiva y fácil de manejar”.