La imagen

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A veces conviene poner distancia para cogerle el pulso a la perspectiva. Porque las cosas no siempre son. A veces, las cosas son lo que no son. Porque no es lo mismo ser que estar, que sobre esto ya hay mucho y muy bien escrito, tampoco es lo mismo volar que querer volar. La vida a vista de pájaro, sin pestañear, con vértigo en la barriga de tanto voy y vengo, voy y vengo, voy y vengo.
Con esa sensación infantil y única de dar vueltas en las cadenas del tiovivo, cuando ves la vida desde arriba, hasta los barcos más hercúleos se disfrazan de manojo de globos de helio. Coloridos y brillantes, desafiando a esa línea mágica que une tierra y mar, naos que surcan sueños y por fin alzan el vuelo. Bajeles que hacen del espigón un niño en día de feria.
A veces, mi imaginación ve polvo de mariposas en las alitas de la realidad. A veces, yo soy un barco en la ensenada…

Texto: Noe Martínez // Fotografía: Bruno Rodríguez (@brod_a_secas)