Habida cuenta de que desde su creación en 1995, el sello Galicia Calidade se ha convertido en una referencia de confianza para los consumidores, no es de extrañar que cada día sean más las empresas que busquen su sello, un distintivo que acredita el origen gallego del producto, el talento y la creatividad con los que son elaborados, y su compromiso de calidad para destacar en los mercados más competitivos.

Entre las últimas firmas en adherirse a esta marca de garantía se encuentra Campus Stellae, tras la que se encuentra Isabel Carlín, al frente de las joyerías Isabel Suárez en Compostela, con su colección Sea, primera que hacen con una historia de base y cuidando todos los detalles al máximo, que está inspirada en los mares y océano gallegos y en su valor que, de forma natural “nos regala parte de la materia prima de la que está compuesta cada joya”.

“Intentamos recrear el coral amarrado a las piedras y mezclarlo con las perlas cultivadas, buscadas y seleccionadas en exclusiva para la joya. Todo fabricado en oro de 18 kilates”, explica su creadora sobre los pendientes hechos a mano en su taller, y que se completa con un colgante de perla y oro blanco con diamantes, inspirada en dos de los cuatro elementos fundamentales, agua y tierra.

Para la conocida joyera, tener el sello de Galicia Calidade significa “un reconocimiento”, destacando “el prestigio” de la institución, y “la confianza que genera entre el consumidor su distintivo”.

Campus Stellae se suma a otros reconocidos joyeros artesanos como Ardentia, Fernando Gallego Xoieiro Artesán, Fink Orfebres, Katuxa Platero Joyas, Orfega, Óscar Rodríguez Joyeros y Unión Joyera de Bergondo, ocho marcas a las que mirar en esta Navidad.

Fotografías de la colección ‘Sea’ de Campus Stellae