La Factoría de Androides nació oficialmente en 2015 de la mano del Gran Sátrapa, creador de estos pequeños robots realizados de forma artesanal con materiales de reciclaje en un pequeño taller de Compostela. “Comenzaron a existir un poco en broma, abrieron su propia cuenta en Facebook e incluso hicieron campaña electoral y eligieron candidato”, dice, sin olvidar esa carga de crítica y compromiso social que hay detrás de cada pieza hecha con transformadores, electrodomésticos, objetos de madera o latas de conserva, y que cuenta cada una con nombre propio, fecha de nacimiento, biografía y personalidad. Todo un universo elaborado a base de chatarra, imaginación y muchas horas de trabajo, y que tuvo su punto de inflexión cuando, tras instalarse de forma indefinida en la librería del CGAC, uno de los androides, ‘Mariano’, fue elegido como mascota de la Muestra de Artes Fantásticas de Santander (MAF).

“En dos días pasaron por la exposición más de dos mil personas y la ciudad estaba invadida por sus fotos”, recuerda su creador, que ya los ha paseado con “un éxito increíble” por ferias como la Maker y ciudades como Nantes o París, y cuya realización compagina con la pintura. “Comencé a pintar como terapia para evadirme en una etapa de crisis personal, y fueron precisamente aquellas obras las que luego dieron pie a los robots”, explica Sátrapa, que este verano expuso una colección de más de cuarenta cuadros en la galería Cruzes Canhoto de Porto, “vendiendo prácticamente todo en dos semanas”.
En plena vorágine creativa en su pequeño estudio, sus personalísimos androides (482 hasta la fecha), vehículos y naves espaciales, ya se están dejando ver en otros países como Francia, Estados Unidos o Brasil. Y es que la invasión no ha hecho más que comenzar.

Fotografías: Iria Martínez

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *