Es época de celebraciones, lo que a menudo significa ingerir alimentos poco habituales en nuestro día a día y aumentar la ingesta calórica. Comemos más productos poco saludables y el organismo puede sufrir digestiones lentas y pesadas con posibles cambios del tránsito intestinal, y subidas de nivel de colesterol y la glucosa. Por eso, los expertos en nutrición aconsejan limitar los excesos y reducir las toxinas, “siempre siguiendo nuestras señales de hambre y saciedad”.

También sugieren varios alimentos para ayudar a superar los días de empacho, como la ensalada de alimentos amargos (escarola, endivia, rabanitos, un grano de ajo picado fino, una granada, aceite de oliva virgen y vinagre de manzana no pasteurizada) para acompañar los platos de proteína y de grasa; salsas digestivas a base de jengibre rallado, nabo crudo y aliñados con vinagre de manzana; una cucharada sopera de chucrut (col fermentada) o de germinados para acompañar las comidas fuertes; fruta seca o miel como alternativa al azúcar refinado, e incluir en los menús verduras como remolacha, rábano negro, alcachofa, col y apio, y frutas como manzana, pera, kiwi, uva o pomelo.

Además, adverten de los beneficios de incluir suplementos naturales que ayuden a depurar el organismo de toxinas y excesos, como el cardo marino, el diente de león o la cúrcuma.