El lucense Ángel Patricio Argibay tenía quince años cuando se le ocurrió pedir a los escritores amigos de la familia que iban por su casa dedicatorias en sus libros. Eran los tiempos en que trataba con Ánxel Fole, Otilia López Seijas o Narciso Peinado, comenzando así una colección que hoy atesora 4.348 con las recientes incorporaciones de dos títulos de Maxím Huerta, y en la que hay más de 1.400 autores de distintos ámbitos como escritores, poetas, periodistas, cocineros, fotógrafos, políticos, pensadores, aristócratas, pintores, presentadores de televisión e incluso modistas como Pertegaz, Rabanne y Loewe. También Premios Nobel como Vargas Llosa y Camilo José Cela, y grandes de la literatura como Vicente Aleixandre o Rafael Alberti, que le dedicaron sus libros antes de morir. “De hecho”, cuenta, “el paquete con los de Alberti me llegó a casa el mismo día de su fallecimiento”.

Funcionario en la Diputación de Lugo, este paciente coleccionista asegura que “todas las dedicatorias me gustan por igual, porque aunque algunas sean de autores que conozco y por lo tanto, más personales y cariñosas, valoro el tiempo y la buena disposición que han tenido todos hacia mí”.

Libros

 

Poemas de la consumación – Vicente Aleixandre

“Guardo el libro junto a un documento de la hermana del poeta que certifica que fue el último que firmó antes de su muerte”.

 

 

 

 

 

La RosaCamilo José Cela

“Trataba a Cela y a  su mujer, y lo recuerdo con mucho afecto, con un carácter muy diferente al que sacaba en televisión”.

 

 

 

 

 

La espía que vestía de rojo – Aline Condesa de Romanones

“Cuando le escribí para pedirle su autógrafo me invitó a ir a su casa a conocerla, y estuvimos tomando un café en su salón Era una mujer increíble”.