“Leer para volver a encontrar, leer para perderme” es la máxima que rige @icarobooks, una cuenta de Instagram con más de 20.000 seguidores tras la que se encuentra el profesor José Luis Romero, cordobés afincado en Galicia desde hace años que tras haber trabajado durante un tiempo como profesor asociado de Universidad, ejerce actualmente de director en un centro educativo.  

“Aunque tenía una cuenta personal abierta desde hacía tiempo, me planteé hace dos años hablar de lo que realmente me gusta, que son los libros. Es una manera de disfrutar de las lecturas y de compartirlas”, explica sobre su cuenta, enfocada hacia las novedades literarias. “También me parece un lugar idóneo para aprender y descubrir. Y ese es el punto fundamental”, incide, “porque gracias a muchos perfiles he descubierto editoriales, libros y autores, y especialmente autoras, que hace algunos años no conocía, y también gracias a las reseñas, me he animado a leerlos”.

“El objetivo es seguir disfrutando de poder compartirlas, comentar lo que una lectura te transmite, lo que te hace pensar. Últimamente también me voy a animando a escribir textos propios dentro del formato que permite Instagram, y ya va teniendo alguna repercusión”.

 

1En el nombre de la rosa. Umberto Eco

La releo cada año, por noviembre. Está estrechamente relacionada con el final de la infancia. Aunque tediosa por momentos, enrevesada y con un ritmo alejada de los actuales thrillers, es una novela con tantas capas temáticas y de complejidad que la hacen única. Solo hay que pagar sus cien primeras páginas de penitencia. Se puede leer como ficción detectivesca, novela histórica, amor, filosofía, religión… y en cada lectura se encuentran matices nuevos.”

2El árbol de la Ciencia. Pío Baroja.

Una historia que en los últimos años de instituto agradeces. O agradecí. El tono existencialista, mi desorientación de esos años. Una desesperada desidia al arrastrarte hasta encontrar tu sitio. Cuando los pies pesan tanto. Los ambientes de universidad, que por esa épocas idealizas; el pesimismo como arma; ese final dramático como única salida…y, sobre todo, saber discutir sobre el árbol de la vida y la ciencia”

3Rebeca. Daphne du Maurier

Fue la primera vez que me di cuenta de la importancia de un principio de una novela. Anoche soñé que volvía a Manderley… Desde ese momento me fijo como comienza cada relato. Melancolía. La importancia de personajes sin nombre, que no se ven, que se intuyen. Eso es lo que me transmitió en esos últimos años de juventud. De igual manera me sirvió como acercamiento a otras obras clásicas escrita por mujeres y escritas antes que ésta. “

 

 

Fotografía: Alberto Pedrido // Texto: Xiana Alén