Arzúa es un paraíso verde situado en el centro de Galicia. Un refugio idílico para perderse entre la naturaleza y disfrutar de un entorno donde lo tradicional y lo moderno confluyen, ofreciendo una hermosa imagen de un concello en el que el turismo es hoy marca de prestigio y calidad.

La actual concellería de turismo viene de crear la marca Arzúa para la puesta en valor de un pueblo de culturas milenarias, paso obligado de peregrinos, último reposo importante a las puertas de Compostela. Aquí confluyen tres de las rutas más importantes: el Camino Francés, el del Norte y el Primitivo.

Las casas de aldea, las de labranza, al igual que los pazos y las casas señoriales, que fueron debidamente restauradas, incrementaron una amplia oferta hostelera que ofrece, hoy en día, una posibilidad de ocio y descanso idónea para los turistas.

Arzúa cuenta también con un producto estrella de extraordinaria calidad, el queso con D.O. Arzúa-Ulloa. Una delicia culinaria que desde hace 46 años y cada primer fin de semana de marzo protagoniza una de las celebraciones gastronómicas más prestigiosas, la Festa do Queixo.

La marca Arzúa lleva asociada el disfrute de la naturaleza y de todos los recursos que generosamente aquí nos ofrece. La Ruta de la Fervenza das Hortas se convierte en una oportunidad única para descubrir muchos de ellos: el embalse de Portodemouros, a Fonte Santa y la cascada que le da nombre, entre otros.

La recuperación del casco antiguo de la villa y de sus elementos patrimoniales, caso de la antigua Casa de Correos, situada a un lado de la hermosa Capilla de la Madanela, así como la reciente rehabilitación del Castro Curbín, un importante asentamiento de la Edad de Bronce, forman parte en la actualidad de un proyecto turístico corporativo, aprovechando las potencialidades de una tierra Pórtico de Compostela, encrucijada de caminos.